26 marzo, 2019

Inteligencia Artificial en la industria musical

Sharing is caring!

La Inteligencia Artificial (AI) es un término usado para referirse a la colección de tecnologías que incluyen Aprendizaje de Máquina, Algoritmos Genéticos, Redes Neuronales para el reconocimiento de patrones e interfaces naturales como Reconocimiento de Voz, Reconocimiento de Audio, Visión Artificial y Procesamiento de Lenguaje Natural.

La IA ha crecido a una velocidad impresionante en la última década y su velocidad de crecimiento continúa acelerándose. Según estimaciones del Banco de América Merrill Lynch, las ganancias totales relacionadas con tecnologías de IA pueden pasar de $2 mil millones de dólares en 2015 a $127 mil millones de dólares para el 2025.

A pesar de que la IA es un término que se remonta a la década de 1960, se ha producido un boom en los últimos años debido a dos razones predominantes. La primera es el crecimiento en la generación, almacenamiento y acceso a datos lo cual hace a la IA más precisa y relevante. La segunda razón es el aumento en en el poder de cómputo por dólar. Los algoritmos utilizados por la IA suelen necesitar muchos recursos computacionales, por lo que tener la posibilidad de tener poder de cómputo a un precio accesible ha permitido a empresas y startups proponer modelos de negocio sustentables.


El potencial de la Inteligencia Artificial en la Industria Musical

Desde hace varios años, la industria musical ha puesto en la mira a la IA para formar parte de sus herramientas. La prueba está en las grandes sumas de dinero que las casas productoras han invertido al comprar startups de IA relacionadas con la música. Algunas de estas casas productoras incluso están invirtiendo en sus propios laboratorios de investigación en el ramo.

Las aplicaciones de la IA en la música pueden dividirse en dos. Por un lado está la parte creativa que conlleva la generación de nuevas canciones y su producción. Por el otro está el negocio de la música que implica la búsqueda de nuevos talentos, el pago de regalías y derechos de autor.


La IA en la creación de contenido


La primera cuestión que resalta en la creación de contenido es si la IA se le presentará al músico como una herramienta o si lo reemplazará y parece que la respuesta a la pregunta es ambas cosas.

Amper Music es un empresa que está a la vanguardia en el uso de IA en distintos ámbitos del proceso creativo. Uno de sus productos estrella es un asistente que le permite al músico obtener ideas de letras, progresión de acordes, melodía, armonía, entre otras cosas. Este asistente está pensado para usarse durante la creación de una canción agregando y quitando segmentos, modificándolos y retroalimentándolos para obtener nuevos resultados. El producto resultante es propiedad completa del artista y puede modificarla y distribuirla a voluntad.

En 2018, Taryn Southern creó el álbum I AM AI en donde la instrumentación de todo el disco fue hecha por IA usando 4 diferentes aplicaciones comerciales. La lírica fue escrita por Taryn haciendo de I AM AI el primer álbum co-escrito con una IA. Sin embargo, otra vertiente es el reemplazo del músico en donde todas las partes de la canción son generadas por una IA.

El uso de música original creada por una IA ya es algo en uso. Videojuegos, cortometrajes, películas de bajo presupuesto y anuncios se han visto beneficiados de este avance. Empresas como Jukedeck, AIVA y Amper Music abren la posibilidad a estos segmentos que no tienen el dinero ni el tiempo de trabajar con un equipo de músicos profesionales de tener su propia música original.

Pero las canciones escritas por una IA abren abren una posibilidad mucho más ambiciosa: generar éxitos mundiales. La IA permite analizar miles de datos en tan solo segundos por lo que nada impide que una IA sea entrenada para analizar las canciones más escuchadas en busca de patrones en su lírica e instrumentación para generar el siguiente gran éxito. Con esto surgen varias preguntas sobre si es artísticamente ético que eso pase, y sin embargo, el consenso dentro de la industria musical es que es inevitable que esto suceda. Las casas productoras podrán simplemente apretar un botón para obtener una canción que alcance el top de los mejores rankings musicales. El artículo del World Economic Forum titulado Creación Disruptiva pone como predicción que en el 2027 la IA habrá generado una canción pop que esté dentro del top 40.

La IA en el negocio de la música

La búsqueda por nuevos talentos es una parte de vital importancia en la industria. Hoy en día los nuevos talentos se encuentran a través del ojo experto de los cazatalentos que encuentran músicos prometedores en festivales, toquines, ferias o bares.

En marzo del 2018, Warner Music Group adquirió Sodatoneuna empresa que combina la inteligencia artificial con las redes sociales y el streaming para buscar nuevos talentos. Los algoritmos de Sodatone analizan los comentarios, número de vistas y las veces que el streaming ha sido compartido para saber qué tanto le gusta a la gente y determinar si puede ser un talento en potencia y así ofrecerle un contrato al músico. Contratos que también se verán impactados por el potencial de IA.

La industria musical continuamente se ve envuelta en problemas legales por contratos, derechos de autor, regalías y otra cuestiones más. Un concurso puso a competir a 20 abogados experimentados contra el algoritmo de IA LawGeex para identificar fallas en acuerdos de no divulgación. El resultado fue devastador para lo abogados que tuvieron una precisión del 85% en 92 minutos en comparación con el 94% de precisión en 26 segundos del algoritmo LawGeek.

Este tipo de aplicaciones permite la creación de contratos con menos fallas que puedan ser explotadas lo cual se traduce en dinero para las productoras que pierden millones de dólares en pago de regalías por lagunas en los contratos. Pero gran parte de las pérdidas por pago de regalías no pueden ser contabilizadas debido a que el uso no autorizado de alguna obra no es detectado.

SOCAN es una empresa que se mueve en el mundo de los derechos de autor y regalías. Utilizando algoritmos de IA busca terminar con el uso no autorizados de obras y obras con metadatos incorrectos en plataformas como YouTube o Facebook. Además, sus algoritmos realizan análisis melódico y búsqueda de patrones para identificar correctamente una canción aún cuando esta haya sido modificada en tono o velocidad.

Es claro que para el negocio de la música, la IA se presenta como una poderosa herramienta a ser utilizada que se traduce en ganancias y posicionamiento. Sin embargo, no todo es tan fácil. Conforme el uso de estas tecnologías se expande en la industria, surgen difíciles preguntas por responder en la parte legal. La más latente de ellas es quién posee realmente los derechos de una canción generada o co-escrita por una IA. ¿Los programadores de la IA o la corporación que la desarrolla? En el caso de canciones co-escritas, ¿el escritor humano posee solo la mitad de los derechos? Los algoritmos de IA requieren grandes cantidades de canciones para analizar y aprender. ¿Esto tiene algún efecto en los derechos del producto?

La industria musical está aún muy por encima de las regulaciones legales por lo que tiene gran margen de oportunidad pero conforme las regulaciones avancen, el margen se irá estrechando.

Una cosa queda clara, el potencial que tiene la IA para impactar en nuestra vida es enorme. La industria musical lo sabe y ya ha comenzado a utilizarla para su beneficio. Poco a poco nos daremos cuenta que la inteligencia artificial ya se ha vuelto parte de nuestra vida cotidiana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *